martes, 23 de octubre de 2012

DESCUBRIENDO NUESTRA HISTORIA

PRACTICA II: PUBLICACIÓN DE SLIDESHARE

PRACTICA I: TEXTO E IMAGEN - PRIMEROS POBLADORES

LOS PRIMEROS POBLADORES PERUANOS
 
Se ha estimado que los primeros pobladores de nuestro territorio habrían llegado hacia los 15000 ANE durante el llamado Pleistoceno o Era Glacial; dichos hombres  llegaron en estado de salvajismo con conocimientos y avances culturales muy rudimentarios, con los cuales inició su lento proceso de evolución y adaptación a la nueva realidad geográfica que tenían que enfrentar. Definitivamente, el sistema cordillerano andino se constituyó en el principal obstáculo que estos hombres tuvieron que enfrentar hasta lograr dominarlo y convertirlo en su hábitat y principal aliado para su supervivencia. Asimismo, es importante recordar que los primeros pobladores del Perú se habrían asentado inicialmente en la costa y en la sierra, en donde encontraron animales enormes como el smolidante, el megaterio, la capibara, etc (Fauna pleistocénica extinta).
La evolución de este hombre primitivo para pasar del salvajismo a la civilización fue un proceso lento, largo y muy difícil, que habría durado más de doce mil años. Los arqueólogos han establecido tres momentos o períodos en  los cuales se divide este proceso evolutivo: EL LÍTICO, EL ARCAICO Y EL FORMATIVO. En el presente capítulo, trabajaremos los dos primeros períodos.
 
EL PERÍODO LÍTICO (15000 ANE - 7000 ANE)
El Lítico corresponde al momento del poblamiento inicial del territorio del actual Perú, cuando los primeros Homo Sapiens provenientes de Norteamérica llegan a esta región de Sudamérica. Los hombres del Período Lítico llegan a nuestro territorio con avances culturales bastante limitados. Es así que dichos hombres vivían en estado de nomadismo debido a su incapacidad de producir alimentos por sus propios medios, guareciéndose en cuevas o abrigos rocosos, pues aún no sabían construir viviendas, las cuales han sido encontradas tanto en la costa como en la sierra del Perú y de las que se han encontrado  importantes evidencias de presencia humana.
 
El hombre del Lítico desarrolló una economía parasitaria pues únicamente dependió, para su  subsistencia, de lo que le proporcionó el medio geográfico. Los últimos estudios arqueológicos han establecido diferentes características en la economía de este período, dependiendo de la zona en la que el hombre se estableció. Es así que se han establecido las llamadas Tradiciones: costeña y serrana.
 
La llamada Tradición Costeña se caracteriza por una subsistencia basada en actividades predatorias como el marisqueo, la cual permitió al hombre primitivo poder recolectar caracoles, cangrejos y otros mariscos de las orillas el mar. Asimismo, el hombre practicó la pesca  con arpón, aunque como actividad más esporádica y complementaria al marisqueo. Por otro lado, durante los meses de otoño e invierno, el hombre de la costa también tuvo acceso a las Lomas (1) de las cuales pudo tener acceso a recursos vegetales para la recolección y animales menores como pequeños roedores para la cacería. Esto  implicaría que el hombre del Lítico costeño no fue precisamente un nómade como se  ha considerado hasta hace poco tiempo, sino que fue sobre todo un trashumante que en los meses de verano y primavera permanecía junto al mar, beneficiándose de los recursos que éste le proveía, mientras que en los meses de invierno  y otoño se desplazaba hacia las llamadas lomas en donde practicaba la cacería y la recolección indiferenciadas (2).
 
La Tradición Serrana, por su parte, se caracterizó por una subsistencia basada también en actividades predatorias, en este caso la cacería y la recolección indiferenciadas. La recolección el hombre la realizó en los llamados valles interandinos, flanqueados por la cordillera. Por otro lado, en las mesetas alto andinas el hombre practicó la cacería de sérvidos y camélidos sudamericanos como la llama, la alpaca, la vicuña o el guanaco.
 
En cuanto a la forma de organizarse, los hombres del Período Lítico se agrupan formando bandas patriarcales integradas por treinta individuos aproximadamente, dirigidas por el hombre más fuerte  o más experimentado; en estas bandas ya se pudo haber desarrollado la división sexual el trabajo, donde los hombres eran cazadores y las mujeres recolectoras. Asimismo en este momento de la pre-historia peruana, el hombre ya posee algunas creencias mágico religiosas como la adoración a los fenómenos naturales, sacrificios humanos y niños, entierro de sus muertos y, sobre todo, la elaboración de pinturas en las paredes de las cuevas pues se cree que el hombre pudo haber creído que estas pinturas tenían poderes sobrenaturales, vinculados a las faenas de cacería.
 
Finalmente, cabe recordar que el hombre de Lítico ya conocía el lenguaje, el fuego, enterraba y elaborada instrumentos de piedra tallada y pulida, de madera y huesos, con los cuales practicó tanto la cacería como la  recolección.